Llamada así por la sensación que genera al establecer cierta conexión con la vida que conduce a una mayor expansión de la conciencia y experiencias internas mágicas y enriquecedoras.
Esta música es realmente una sonata puesto que se conforma básicamente de tres partes donde el piano siempre aparece. La duración de cada sonata oscila entre 14 y 20 minutos. Durante la ejecución no utilizo pista de ningún tipo y los instrumentos que se escuchan en ella los voy alternando y mezclando a medida que transcurre la ejecución.
La Música Holística se concibe con parámetros basados en los principios Fundamentales de La Pristigénesis. A parte de ser una obra creada en el “momentum” (improvisada, pero siempre inspirada), la caracterizan los siguientes elementos de composición:
Ø Se inicia con una pequeña obertura donde se sugiere el tema principal (tiene fundamento).
Ø La tonalidad base en que se desarrolla el tema siempre se expone también en su relativa, menor si es mayor o mayor si es menor.
Ø El tema principal lo expone también la mano izquierda mientras la derecha conduce el plano armónico (lo contrario a lo convencional). Esto se da sobre todo en el movimiento lento o adagio.
Ø Además del volumen moderado en que transcurre la pieza, tiene momentos de piano y/o pianísimo como momentos de forte y/o fortísimo.
Ø La obra conduce a profundos estados de introspección así como a intensos estados de exaltación.
Ø Durante su transcurrir la obra se armoniza de diferentes modos como son: Contrapunto, arpegios, ritmos marcados y planos armónicos.
Ø El tema principal se expone en diferentes octavas.
Ø Hay momentos en que, en estilo contrapuntístico, el tema se expande y se contrae a partir de un punto central de convergencia.
Ø Los diferentes timbres instrumentales y las modulaciones en sus cambios se traduce, para el cerebro, en una enriquecida dinámica cromática.
Lo anterior confiere a la interpretación sensación de plenitud y liviandad, conexión con el universo a nivel interno y externo.