jueves, 12 de abril de 2012

ADENTRANDONOS EN EL FUTURO


Vamos a proyectar los alcances de la ciencia a un futuro, considerando los asombrosos avances que hasta el momento se han logrado, y de acuerdo al manejo que el hombre ha venido dándole a la energía nuclear y más recientemente a la cuántica.

Permitamos que la elucubración del pensamiento se mueva en la materia y sus tres estados fundamentales y aún más, que los trascienda. Si lo sólido puede volverse líquido y este gaseoso debe existir la posibilidad de que un estado material pase a un estado mental, algo así como una fusión en frío entre la estructura de un pensamiento y la estructura cuántica de la materia, de tal manera que el espacio tridimensional sea “absorbido” por el pensamiento y toda partícula material pueda evadirse, tal como el agua al pasar al estado líquido puede penetrar agujeros y ranuras que en estado sólido sería imposible traspasar, o bien cuando en estado gaseoso puede generar otros fenómenos mucho más complejos imposibles de lograr  en estado líquido.

Si un elemento al pasar al estado líquido ya no está más atado a las leyes que rigen lo sólido, de la  misma manera que al pasar al estado gaseoso ya no estará más circunscrito a las leyes que rigen la hidráulica ¿Qué tipo de leyes regirán otros estados más que desconocemos en dimensiones superiores a la tercera dimensión?... Paralelo a ello, las variables dimensionales también tendrían efectos asombrosos sobre los fenómenos del universo que al momento no podemos manejar ni controlar.  

De acuerdo a lo anterior, pensemos lo siguiente: Si las variables de la 3D son, tiempo, lugar y distancia; las de la 4D son, tiempo, lugar, distancia e imaginación y las de la 5D son, tiempo, lugar, distancia, imaginación y creación ¿Qué posibilidades de expansión de la conciencia y desarrollo tecnológico habrá de presentarse en aquellos mundos tetradimensionales y pentadimensionales, en donde existen otras variables mucho más poderosas y sutiles que las presentes en la tercera dimensión? Son fuerzas imposibles de manejar adecuadamente en un mundo de tercera dimensión, por más evolucionado que éste sea… Pero es grato saber que nuestro mundo se perfila para da el salto cuántico a esa cuarta y quinta dimensión.

Si la tecnología que hasta el momento se ha desarrollado es asombrosa, la que habrá de desarrollarse en la posteridad será absolutamente maravillosa, inefable; ya no sería impedimento el desplazarse a remotos e inimaginables lugares, a través del cosmos.

Vamos a continuar el viaje interdimensional y llegar a donde se nos antoje. De hecho, si continuamos con nuestro viaje, así sea solo hacia nuestro  interior, algo ya comenzamos a experimentar, ciertas emociones comienzan a suscitarse, de acuerdo a semejante aventura… Pues bien, este es un buen comienzo; la realidad “tangible” de dimensiones superiores comienza a gestarse en la imaginación (4D) y se concreta en el acto mismo de crear (5D); la Tierra misma es “Pensamiento Coagulado”… Y cuando dominemos todo aquel universo multidimensional sobrepasaremos con creses el magnífico acto de crear; seguramente podremos transformar de alguna manera, hasta el momento inimaginable, todas aquellas fuerzas que lo conforman… Porque pienso que la sexta variable es la transformación, la que identifica la sexta dimensión (tiempo, lugar, distancia, imaginación, creación y transformación); la fuerza real del alquimista, en donde cualquier estado corpóreo ya no será más puesto que este habrá de sublimarse en la más pura energía viviente, para continuar trascendiendo en esa misma calidad de ser, tan completa, que se le escapa, aún, a la imaginación.    

PRIMER CURSO "EFEV NIVEL 1"

El jueves 29 de marzo termine el primer curso EFEV, nivel 1. EFEV son las siglas de “Exaltación de La Fuerza Energética Vital”. Se centró en “Biosimetría Espacial Dinámica” (BED). Este es un entrenamiento de carácter grupal  que conduce, a través de la perfección del movimiento, de la sincronicidad y de la armonía, a la actividad simultánea de los dos hemisferios cerebrales. A los ejercicios como tal se les llaman “Quibodkas”.

Ha sido una experiencia grata. Los alumnos pudieron constatar que se trata de un modelo lúdico evolucionado y evolucionante. Por mi parte mucho aprendí de ello, además de ser el preámbulo para comenzar a transmitir información concerniente a mis investigaciones, en el campo de la ciencia, aplicado a la biología humana.